Beuntza

Lugar del municipio de Atez, partido judicial de Iruña-Pamplona (Nafarroa). Está situado en el extremo N. del valle de Atetz, sobre una eminencia rodeada de montes. Limita al N. con Auza del valle de Ultzama, al S. con Beratsain y Eritzegoiti del que dista 4,5 Kms., al E. con Lizaso, y al O. con Etxaleku de Imotz. Realizada la concentración parcelaria (1980): 174 Ha, 23 propietarios, 316 parcelas antes y 61 después. Comunes, 675 Ha (291 de monte maderable, 112 de pastos, 24 de helechal y 14 de cultivo de secano). En su termino se encuentra el caserío de Beuntza Larrea.

Significado

Probablemente variante del Euskera `prado’.

Documentación antigua

Beunça (S. XII, NEN), Ueunça Major (1532, NEN), Veunça, Veunça mayor (1591, NEN).

Población

1960: 142 h.; 1800: 219 h.

Historia

Antiguo lugar de señorío realengo. Los textos medievales lo denominan Beuntza «La Mayor». Liquidaba sus pechas anuales junto con los demás pueblos del valle. En 1427 debía a la Corona 9 sueldos, medio cahíz de trigo y 5 cahíces 3 robos de avena; a García Gil de Sarasa, 1 robo de trigo y 1 cahíz 1 robo de avena: y, por otra parte, 13 sueldos, 1 robo de trigo y otro de avena a los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, que tenían bienes en el término desde finales del siglo XII.
Además para los niños de Beuntza-Larrea, con una dotación anual de 852 reales para el maestro. En el siglo XIX, Juana María de Alcotz creó una fundación para remunerar a los maestros del pueblo; debía administrarse por el párroco y el vecindario.

En cumplimiento de la ley de desamortización del I de mayo de 1855 se vendieron en esta localidad en 1863, ocho fincas rústicas, una casa venta en Zagarrea y un molino harinero [Ref. R. G. CH. «La D. C. en N.»].

Arte

En su término se sitúa parte del sector dolménico de Atetz, con los dólmenes de Auzaldia, Auzaldigañe y Beuntza.

Iglesia de la Asunción: Edificio realizado en piedra, ha sido objeto de reconstrucciones como se aprecia en el exterior de su cabecera recredida. De una sola nave con cuatro tramos que se cubren con bóveda de crucería simple y cabecera de planta semicircular que recibe bóveda de horno. En el exterior lo más destacable es el ábside, dividido en tres paños por medio de pilastras que se interrumpen antes de terminar el muro, y su ventana axial, de arco apuntado con arquivoltas. El interior se decora con retablos de los siglos XVIII y XIX.

En su término se encuentra la ermita de San Miguel.